1. Psicología afectiva y sexual de la mujer.
La gran capacidad afectiva de la mujer, transforma las vivencias y experiencias a lo largo de la vida, intensificando tanto los momentos de alegría como de tristeza; es como si tuviese el ¨alma a flor de piel¨. Su sexualidad y emociones vienen condicionadas en gran manera por su fisiología hormonal. El inicio de la adolescencia con sus períodos menstruales, los estados de embarazo y al final del tiempo reproductivo
con la menopausia, condicionan sus estados de ánimo y su sensibilidad
a la hora de afrontar las experiencias como enriquecedoras de su
personalidad; unas veces apasionada, otras melancólica, unas veces
alegre y otras soñadora.
Gracias a esa especial sensibilidad afectiva, capta inmediatamente las posibles y futuras relaciones con los hombres. Esa innata percepción
de los sentimientos le permiten ¨detectar¨ a sus posibles parejas.
A las mujeres les gusta un hombre, cuando perciben y sienten que
son deseadas e incluso queridas por ellos. A partir de esas sensaciones
y vibraciones comienza su comunicación no verbal.
Estos mensajes no hablados, son lo que describimos como conexión
secreta e instintiva. Este tipo de lenguaje, es realmente sólo detectable por
personas del sexo opuesto, que sean altamente sensibles; sin esta premisa, serán realmente difíciles de percibir. Desde esta semilla se desarrolló el libro, una guía para educar a los hombres que no son capaces de observar y detectar estas señales, a descubrir de ellas, sus intenciones y soñadores deseos.
La comunicación no verbal, sexual y afectiva es tan extraordinaria en
ellas, que expresan todo un código de lenguaje no hablado y sorprendente
a través de signos, señales, posturas, gestos, miradas y actitudes. Es un
¨idioma¨ secreto y maravilloso, que está ahí y que ellas ofrecen generosamente, sólo para quien sepa y se atreva a entrar en su mundo misterioso y mágico.
Estas dos personas hombre o mujer, chico o chica, si logran establecer
¨contacto ¨ pueden estar ¨hablando¨ y expresando innumerables sentimientos
sin que el resto de las personas que les rodean sean conscientes de lo que
esta sucediendo. Puede ocurrir en el lugar del trabajo junto al resto de
compañeros, en reuniones con amigos, en familia, en la calle; sólo ellos lo
saben y no necesitan cruzarse palabra alguna.
Es obvio que una vez se establecen estos contactos sutiles y secretos,
se debe pasar a la fase de conocimiento personal a través de la palabra,
en forma de pequeñas llamadas o conversaciones para facilitar que
finalmente se den los encuentros. Lo que si es cierto es que no debemos
prolongar esta fase de comunicación no verbal ya que tanto ella como
él pueden cansarse de la situación y comprobar finalmente que tan sólo
era un juego o ¨coqueteo´ por alguna de las dos partes o que en realidad,
ella, no es una persona comprometida que desea realmente una relación,
sino que gusta de jugar con las personas. Si se da este caso el hombre
debe rechazar la relación y no volver a establecer contacto con esta mujer
que tan sólo persigue enriquecer su yo personal, alimentar su autoestima
y establecer juegos absurdos.